Hoy también ha sido un dia duro, 700 km de autobús hacen mella en nuestras posaderas, ya no sabemos como ponernos! Por suerte, ya se han terminado estas palizas de kilometros.
La primera mitad de jornada ha sido totalmente de mero trámite, basada en kilómetros y kilómetros de paisaje agrícola, con cerezos, higueras, y demás campos de cereal para llegar a la ciudad de konya, no sin antes parar a comer en un paraje algo peculiar,se trata de un restaurante antiguo donde hemos degustado platos típicos.
Con el estomago lleno, seguimos nuestro viaje hasta konya para realizar la visita del mausoleo de Mevlana, fundador de la orden de los “Derviches Danzantes”, tengo la sensación de que ha sido una visita de trámite para hacernos el trayecto menos pesado, aún así, ha sido interesante ver coranes antiguos, dónde se aprecia el esmero con el que se cuida la caligrafía en esta cultura. En el interior del museo, no nos han dejado fotografiar porque era un sitio sagrado, tampoco nos perdemos nada del otro mundo a parte de los coranes decorados con esmero.
Aprovechando que delante del mausoleo existe el cementerio del pueblo, nos hemos acercado para ver algo curioso, gente que vive 300 años!! no, es broma, aunque en las tumbas lo ponga, se debe al canvio de calendario del islámico al gregoriano, uno de los tantos cambios que realizó Ataturk con este hermoso país.
Siguiendo nuestro viaje hacia la Capadocia, hemos adelantado la visita del pueblo subterráneo, supongo que es debido al trajín que nos espera mañana, aún así, y dejándome en evidencia puesto que le había dicho a Bea que con 30 min. no habría bastante para visitarlo, hemos realizado la visita y nos ha sorprendido gratamente!! Es IMPRESIONANTE!
Al salir del pueblo subterráneo, lo típico, tiendas de souvenirs y habitantes del pueblo intentando venderte muñecas de trapo.
De nuevo en el autobús, aún faltaba una hora más para llegar al hotel.



















