Nuestro segundo día en esta ciudad, ha sido más relajado. A primera hora de la mañana hemos visitado el Bazar de las especias (Bazar Egipcio), donde la mezcla de aromas te envuelven por completo, es mucho más pequeño que el Gran Bazar, solo tiene 2 calles en forma de cruz, aunque existe un gran bullicio de comercios en sus alrededores.
Después nos hemos embarcado en un recorrido por el bósforo, desde el puente de Galata hasta las murallas de Rumeli. Nos ha sorprendido el largo trayecto que hace el barco, una hora y media disfrutando del sol, la brisa del mar y sobretodo del paisaje. Ratificamos Estambul es MUY GRANDE.
Y como visitar una ciudad sentado es imposible, hemos descartado la mezquita de Suleiman para entrar en el museo de Santa Sofia; Muy curiosos los turcos, empezó siendo una iglesia, después convertida en mezquita, al final: Para que no se enfade nadie, la convirtieron en museo, Si señor!!! Cruce de culturas.
Paseando por el barrio de la Mezquita Azul, hemos encontrado un sitio pequeño y familiar, donde hemos parado a comer, acompañan sus platos con una especie de pan “hinchado” y hueco, GIGANTE!
Con el estómago lleno nos dirigimos nuevamente al hotel, pero a medio camino y como siempreeeee, Pepe tiene una brillante idea; “Vamos a visitar las cisternas”, yo, le he respondido que no pagaba un duro por ir a ver unas cisternas, ignorante de mi, pensba que eran una especie de “Silos”, si te dicen cisternas tu esperas encontrarte con esto???
Cuando he entrado allí mi cara era un poema…Impresionante, que bonito! 336 columnas aguantan la estructura de esta inmensa “cisterna”, espacio ambientado con luz tenue y música clásica, que invita a pasear hasta llegar a las dos últimas columnas adornadas con la cabeza de Medusa, que según cuentan podrían haberse traído del templo de Medusa en Efeso.
Volviendo al hotel, nos econtramos con una parada de helados, donde el vendedor es de lo más “juguetón”, a todo aquel que se acerca a comprar un helado, hace de ello un espectáculo de risa!
Por fin!!! Llegó el momento de relax tan esperado, bañador, tumbona y sol, sexta planta del hotel, buenas vistas y una piscina.
Caída la tarde, hacemos algunas compras y a cenar, mañana nos espera otro día durillo, a las 05:00 tenemos que estar en pie.






































